Cujae impulsa proyecto de robótica para niños y adolescentes
Categoría: Formación
Sin importar qué tan extraños se vieran, María Carla jugaba con ellos. Toscos, con formas de rectángulo, círculo y hasta de cuadrado, grandes y chicos, pero muy coloridos.
El sábado es el día más ansiado. Compartir con sus nuevos amigos la motiva; la distancia no es ningún impedimento, el tiempo invertido en aprender jugando con los Mbots siempre le parece poco.
Daniel, se suma al encuentro. Tiene cinco años y también le gustan los Mbots. En voz baja, apenado porque le entrevisto, cuenta que su pequeño robot se llama Sam y que además hace dibujos y construye parques. Karen, irrumpe y dice que con los legos arma árboles, muñequitos y flores.
Pablo Gabriel me asombra con su explicación detallada acerca de los cursos de robótica educativa que imparten estudiantes del grupo de Robótica y Mecatrónica de la facultad de Ingeniería Automática y Biomédica de la Universidad Tecnológica de La Habana (Cujae).
“Las clases son todo un éxito y me gustan mucho, son robots geniales y pueden comunicarse con los ruidos, como un murciélago. Programas con una computadora lo que quieren ellos, si caminar hacia adelante o hacia atrás, girar u otras acciones”.
Dos años de vida tiene el proyecto, que al decir de su coordinadora Ivón Oristela Benítez González, cuenta con seis líneas de trabajo, una de ellas referidas a los cursos de robótica educativa que se le imparten a niños en edades comprendidas de cinco a siete años, de ocho a 11 y de 12 a 15.

Los niños utilizan Mbots para iniciarse en robótica, programación y electrónica (Foto: Juventud Técnica)
Todas las áreas de ingeniería están en función de los talleres. “Se les habla de aplicaciones médicas robóticas, conocen el concepto de censor, laboran con diodos led (dispositivos semiconductores que emiten luz incoherente de espectro reducido), aprenden a medir, así como el porqué de la comunicación inalámbrica”, explica la doctora Benítez González.
También se introduce el concepto de arduino como plataforma de desarrollo de hardware y, al finalizar los cursos, los niños más grandes llegan a programar.
A la par, los padres reciben los talleres con los módulos de robots para estudiantes universitarios, el EZ, que tiene mayor funcionalidad, permitiéndoles ampliar los conocimientos del mundo tecnológico y ayudar a sus hijos en situaciones de incomprensión ante las tareas extra clases.
También cinco escuelas de la capital se benefician de cursos semejantes, a través del Palacio Central de Pioneros su círculo de interés del área de industria. Participan estudiantes de Centro Habana, Boyeros, Marianao, Abel Santamaría y 10 de Octubre.
Al finalizar los encuentros se realizan competencias donde se mide el conocimiento con el fin de preparar también a los alumnos para los topes regionales. Primero en La Habana, luego se prevé en Villa Clara y en otra etapa hacerlo en Santiago de Cuba o Camagüey.
Jazmín de ocho años dice emocionada que le gusta jugar con el Mbot. “Hago que doble, camine y se pare. Eso lo aprendí en el laboratorio de robótica con mis profesores, amigos y me divierto hacerlo. De vez en cuando estudiamos y vemos que más podemos hacer”.
A pesar de no tener suficientes kits, los maestros brindan sus saberes a cambio de nada. Con los que cuentan en estos momentos fueron una donación de Robot Steam Academy, de Canadá, en el contexto de Pedagogía 2017, y el año pasado les donaron dos módulos más.

Los niños también aprenden con legos (Foto: Juventud Técnica)
Sofía Lianet siente suya la Cujae. Llegar a la tercera etapa de los cursos la motivó a proyectar otros programas más complejos como el arduino. Anhela graduarse de ingeniería Automática o Mecánica y ser útil en la medicina, en las industrias, ayudar al país.
Yadaris, su mamá, la observa detalladamente. Siente orgullo por las habilidades de análisis para el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la matemática que ha adquirido con solo 11 años de edad. Opina que este trabajo de la universidad es importante para el posterior aprendizaje de los jóvenes.
“El deseo de mi niña es estar el mayor tiempo en la escuela. La ves en la casa pensando en los algoritmos y comparte sus conocimientos con los demás niños. Soy profesora de la Cujae y noto la diferencia entre los chicos de los cursos y los estudiantes de Ingeniería Industrial que llegan hoy a las aulas”, manifiesta Yadaris.
Las otras líneas del grupo están orientadas a aplicaciones de la robótica, la mecatrónica y la automatización.
“Específicamente, trabajamos en robótica móvil con el Zrobot y le estamos adicionando plugin para llegar a diseños que apoyen a las personas de la tercera edad. De igual manera, laboramos la robótica aérea, estamos haciendo un escáner 3D de móvil y en la mecatrónica vemos el tema de la modernización de máquinas de herramientas con Control Numérico Computarizado (CNC)”, comenta la coordinadora del proyecto Ivón Oristela Benítez González.
Con respecto a la automatización de procesos, la ingeniera explica que trabajan en la agricultura sustentable con un proyecto en una finca en Calabazar, relacionados con el diseño y automatización de casas de cultivos, riegos y otras actividades.
Junto a todo esto, insertar en el mundo de las tecnologías a niños ingresados en hospitales y a personas de la tercera edad es la aspiración mayor de los miembros del Grupo de Robótica y Mecatrónica de la Cujae.
Fuente: cubahora.cu 29/9/2019